retraso psicomotor

El retraso en el desarrollo psicomotor y su relación con la autonomía en la alimentación

La derivación a un centro de desarrollo infantil y atención temprana de niños con retraso en las adquisiciones del control motor como la sedestación, cambios de postura, desplazamiento, bipedestación o marcha independiente…, son cada dia mas frecuentes, las posibles causas de este retraso no siempre son conocidas. Este retraso psicomotriz podría estar ocasionado por diferentes causas, una de las más frecuentes es la falta de oportunidades para experimentar motrizmente y por lo tanto un retraso en la adquisición del desarrollo psicomotriz y la conquista de su autonomía en diversas áreas de su desarrollo: el desplazamiento,  la comunicación, el desarrollo del lenguaje y en la adquisición de hábitos de alimentación adecuados a su edad entre otras.

En este artículo vamos a intentar establecer relaciones entre la presencia de un retraso en las adquisiciones psicomotrices  y el interés mostrado por el niño en el dominio de estos hábitos alimenticios (reclamar la comida cuando tiene hambre, estar interesado por las propuestas de alimentos presentados por la madre, mostrar curiosidad e interés por tocar, coger y experimentar con el tacto los diferentes alimentos, llevarlos a la boca, sostener su biberón, quitárselo de la boca cuando no quiere más, 

En mi práctica diaria, me encuentro que cada día son más los pediatras que derivan a los Centros de Desarrollo Infantil y Atención Temprana niños que presentan un retraso psicomotor sin que haya una posible causa orgánica. Ante una exploración física y funcional exhaustiva de su desarrollo postural no se encuentran signos de carácter neurológico visibles  (como falta de fuerza, poca o mucha tensión en sus músculos, rigidez y/o limitaciones articulares, movimientos y/o posturas alteradas, ausencia de reacciones posturales…) que explique el retraso en el desarrollo psicomotor presentado.

Durante la observación del comportamiento espontáneo de su actitud frente a los estímulos propuestos suele llamarme la atención la falta o ausencia de interés por la manipulación de los objetos y su interés por adquirirlos, en el caso de que estos queden mínimamente alejados de su alcance. También que no permiten la facilitación de los cambios posturales propuestos por la familia o por mi misma (por ejemplo no pasan de  boca arriba a boca abajo, o de tumbado a sentado, o de sentado a tumbado para alcanzar juguetes un poco alejados de su alcance,…) o no se desplazan de ninguna forma ni volteando, ni rastreando, gateando, andando…, tampoco muestran demasiado interés en mantener su postura en sedestación para poder manipularlos, suelen tirarse hacia atrás.

Con frecuencia, en casi el 80% de los casos que consultan en el CDIAP por problemas de retraso en el desarrollo psicomotor, al recoger los datos de la historia clínica y las rutinas diarias del niño en su entorno los padres suelen transmitirme que el niño o niña no suele mostrar mucho interés por la comida, es decir no reclama la comida o trata de alcanzarla con sus propias manos, tampoco suele sostener el biberón por él/ella mismo.    

Este hecho es sorprendente y para mi muy significativo, ya que los niños a partir de una cierta edad en la cual son capaces de alcanzar y sostener objetos por delante de ellos y de sostener un peso determinado, también son capaces de sostener el biberón por sí solos por pura necesidad. De manera que los niños, cuando tienen la oportunidad de hacerlo de manera repetitiva día a día, suelen mantener por sí solos el biberón a partir de los 7 u 8 meses. Al principio con un ligero apoyo y sostén por parte de los padres y después por ellos mismos. Esta acción se produce sobre todo cuando los padres  se lo enseñan al niño y el niño muestra interés por sostenerlo por él mismo.

                          

 

Por eso, cuando los padres consultan por retraso psicomotor y compruebo mediante una entrevista sobre hábitos diarios y la actitud que muestra el niño frente a ellos y los padres me expresan el “desinterés” del niño  por pedir la comida, por llevarse el alimento a la boca, por probar y aceptar cosa nuevas, el no sostén del biberón, etc, etc, ; algunas de las preguntas que suelo plantear a los padres para hacerles reflexionar sobre su actitud frente a la adquisición de estos hábitos de autonomía de sus hijos son las siguientes:

1º¿Qué sienten cuando ven a su hijo mostrar interés por algún objeto que queda fuera de su auto-alcance y llora para que la madre se lo alcance sin realizar ni tan siquiera el esfuerzo de intentarlo?

2º¿Qué piensan ellos cuando su hijo quiere algo y llora intensamente porque lo quiere sin intentar cogerlo por el mismo?,

¿Qué hacen ante las manifestaciones de frustración, rabia e impotencia ante el esfuerzo que supone la adquisición de un nuevo hito, hábito y/o dominio del  desarrollo?

4º ¿Cúal es su actitud frente a la inapetencia de su hijo a la hora de comer y cuando su hijo no muestra interés por probar alimentos nuevos, o si la cantidad que toman no es la suficiente, según su criterio o el del pediatra?

5º ¿Cómo se sienten si ante un momento tan agradable como es el de alimentarse, éste se acaba convirtiendo en un momento de gran conflicto para ambos?

Lo que sí parece claro y lógico pensar es que ¿si un niño no es capaz de mostrar interés y estar dispuesto a moverse por una cuestión de necesidad vital mayor, como es la de estar atento a sus propias necesidades internas, hacérselas saber a su madre y estar dispuesto a moverse para cubrir estas necesidades (reclamar, acceder, coger) y en cambio son capaces de exigirles y esperar que sean los padres los que se adelanten a esta necesidad, le coloquen el alimento (el biberón) en la boca sin haberlo pedido ni mostrado ninguna clase de interés en esta acción pudiéndolo hacer por sí mismo, ¿por qué van a tener que poner en marcha el mecanismo del movimiento y de control postural que necesita de un gran esfuerzo físico, mucho interés y motivación para superar este esfuerzo?

Los padres suelen consultar sobre aquellos síntomas que más les preocupan, lo que durante el primer año de vida suele centrarse en el desarrollo motor. Son frecuentes las consultas en relación a lo que su hijo no hace, lo que le cuesta o las dificultades con las que se encuentran en el día a día, pero rara vez las consultas se centran en el hecho de que el niño no intenta coger y sostener su biberón a pesar de tener capacidad para ello, no coge y explora con sus manos el alimento, no se lo lleva a la boca, ….

Como fisioterapeuta pediátrica y psicomotricista con experiencia clínica en el desarrollo infantil sé que cuando un niño presenta un retraso del desarrollo psicomotor sin una causa orgánica aparente hay que buscar otro tipo de causas, las cuales, muchas veces, van asociadas a una falta de interés, motivación, y a una escasa actitud frente al esfuerzo, todo ello imprescindible para una evolución armónica en todas las áreas del desarrollo (motriz, manipulativa, social, comunicativa y cognitiva). Considero de máxima prioridad que tanto padres como profesionales de la salud estemos muy atentos a estas manifestaciones expresadas por algunos niños tempranamente; ya que nos permitirá detectar, prevenir e intervenir tempranamente en la instauración de retrasos en el desarrollo.

Por otro lado, también soy consciente de la gran preocupación que supone para cualquier padre que su hijo no pida de comer, no coma lo suficiente, sea inapetente o le tengan que engañar para darle de comer; ya que para ellos es de vital importancia la nutrición de sus hijos, muchos estarían dispuestos a hacer lo que fuera con tal de que coma lo suficiente para que ellos como padres se puedan quedar tranquilos. Los niños captan desde muy temprana edad de esa preocupación y es a partir de este hecho donde se pueden gestar muchos de los malos entendidos que se dan en la relación padre-hijo; los padres se hacen cargo de resolver demasiado pronto los diferentes problemas con los cuales se encuentra y debería de poder intentar resolver el niño por el mismo. Todos sabemos las consecuencias negativas que tiene una actitud de sobreprotección de los padres hacia sus hijos, generando en ellos una por un lado una gran exigencia y por el otro una gran dependencia, escasa autoestima y un gran sentimiento de frustración frente al esfuerzo, lo cual condicionará, sin lugar a dudas, la aparición de diversos síntomas en el desarrollo evolutivo de los niños.

Cuando los padres tienden a hacer más de lo que les pertoca, sin tener en cuenta las necesidades y demandas de los niños, adelantándose al resurgir del propio deseo del niño por resolver los problemas con los cuales se van encontrando, los niños pueden acabar pensando que alimentarse, moverse, comunicarse, pedir, resolver problemas sea cosa de los demás y no de él, tomando una actitud por un lado  exigente y por otro dependiente del adulto, del cual espera la satisfacción inmediata de sus necesidades, creándose un sentimiento de exigencia, impotencia y frustración inmediata hacia el adulto referente, despertando en este adulto sentimientos de pena y una actitud de ambivalencia, que si no es muy consciente le harán adelantarse a resolver las dificultades y limitaciones que observan en sus hijos haciéndoles aún más dependientes y menos autónomo, gestándose estos primeros signos de retraso evolutivo que se pueden identificar muy tempranamente (alcanzar, manipular, jugar, moverse para alcanzar lo que queda fuera de su alcance, comer ….)

Alimentación del bebé de 2 a 3 años 

El desarrollo psicomotor para cualquier niño es un reto que requiere de mucha motivación, ya que supone un gran esfuerzo y una gran actitud de superación. Esta actitud es la que le permitirá alcanzar el éxito, el poder soportar que las cosas no le salen a la primera y el aprender que si quiere algo ha de esforzarse para conseguirlo. De esta manera se inicia el camino donde se han de dar los primeros intentos de autonomía hasta conseguir la máxima independencia del adulto tanto a nivel físico como a nivel emocional  tan necesaria para una saludable vida adulta.

Como vemos la actitud que tengan los  padres tiene mucho que ver en este deseo de autonomía por parte del niño.

En el curso de Introducción a la Práctica Psicomotriz para profesionales de Atención Temprna damos muchísima importancia a la formación y comprensión de cómo se da este proceso de separación y autonomía del niño en relación al adulto. En este curso se da conocer y entender este recorrido por el cual han de pasar los niños para conquistar su independencia y autonomía, para poder identificar los signos de alarma e intervenir tempranamente tanto con el niño como con las familias para favorecer este proceso, junto a muchos conceptos relacionados.    

 

 

 

Por  Ascen Martín Díez, fisioterapeuta pediátrica y psicomotricista. Trabaja en el CDIAP de Mollet del Vallès (Barcelona) desde hace 25 años. A nivel docente colabora, desde el año 2000, con varias universidades españolas y entidades impartiendo formación y especialización en Atención Temprana y Fisioterapia Pediátrica.

Colaboradora en la dirección de  efisiopediatric


Referencias bibliográficas

ASHA PHILLIPS. “Saber dir no” perquè ´rs important dir no als teus fills. Biblioteca Universal. Empuries. Edicio  2001.
BUEB BERNHARD. “Elogio de la disciplina. Un texto polémico. Ediciones CEAC (2007)
DOLTÓ, F, ¿Cómo educar a nuestros hijos? Reflexiones sobre la comprensión y la comunicación entre padres e hijos. Guía para padres. Paidós.
GONZALEZ, C. “Mi niño no me come” Colección Educar hoy. 2002
GONZALEZ. C “Bésame mucho, cómo criar a tus hijos con amor”.
GRIMALT, A. “Algunas ideas sobre desarrollo psicológico infantil en el pensamiento de BION. Revista Catalana de Psicoanálisis. Vol. VII. Nº 2, 1990 (pag 259-272).
LACAN, J. Seminario IV. La relación de Objeto. Barcelona: Editorial Paidos, 1994
STERN, D.  La primera relación madre-hijo. Madrid. Morata. 1983
WINNICOTT, D: Los procesos de maduración y el ambiente facilitador. Barcelona Paidós. 1982

Fuente de las imágenes

http://rincondelpeque.com/consejos-para-dar-el-biberon/
http://www.webdelbebe.com/como-hacer/%C2%BFcomo-hago-para-que-mi-bebe-tome-mamadera.html  
http://ceipeluchitosred.blogspot.com.es/2012_01_01_archive.html 

Sin comentarios aún.

Deja un comentario

CURSO de INTRODUCCIÓN A LA PRÁCTICA PSICOMOTRIZ EN ATENCIÓN TEMPRANA 

MATRICULA ABIERTA

MÁS INFORMACIÓN e INSCRIPCIONES