Diagnóstico y evaluación de la escoliosis idiopática

Diagnóstico y evaluación de la escoliosis

 

Una evaluación postural sencilla será de gran ayuda para detectar una escoliosis. Los pacientes con escoliosis habitualmente presentan una postura asimétrica. Las alteraciones más comunes incluyen diferencia de altura de los hombros, escápulas asimétricas, diferencia en los ángulos de la cintura, inclinación de la pelvis, brazos situados a diferente distancia del tronco o la presencia de una giba cuando el paciente se inclina hacia delante.

El test de Adam permitirá identificar la existencia de rotación del tronco. 

 

Para realizar este test el paciente se sitúa de pie con sus pies colocados a la altura de las caderas. A continuación, junta las palmas de sus manos y se inclina hacia delante hasta colocar sus manos entre las rodillas. La rotación del tronco se medirá entonces con la ayuda de un escoliómetro.

Una medición con el escoliómetro mayor de 5° es un buen indicador de la presencia de escoliosis. Todos los pacientes que presenten 5° o más en la evaluación con el escoliómetro deben ser referidos para una valoración más completa.

Si la evaluación clínica muestra signos positivos de presencia de escoliosis, se realizarán radiografías para su confirmación.

La evaluación radiológica en niños debe incluir una radiografía frontal completa de columna, incluyendo las crestas iliacas para valorar la madurez esquelética a través de la evaluación del signo Risser, y una radiografía lateral completa de columna.

 

 

La radiografía frontal permite medir el valor de una curva utilizando habitualmente la técnica del ángulo de Cobb, que expresa la magnitud de la curva en grados.

Para medir el ángulo de Cobb, en primer lugar es necesario identificar los límites superior e inferior de la curva. El límite superior es la vértebra de la parte superior de la curva más inclinada hacia la concavidad. El límite inferior es la vértebra de la parte inferior de la curva más inclinada en sentido contrario.

Una vez que se han establecido los límites de la curva, el segundo paso consiste en trazar dos líneas que continúen al platillo superior de la vértebra límite superior y al platillo inferior de la vértebra límite inferior seleccionadas previamente. El ángulo de Cobb se mide en la intersección de las líneas perpendiculares trazadas desde los límites vertebrales superior e inferior de la curva.

Esta radiografía también permite evaluar el equilibrio de la columna en el plano frontal midiendo la distancia de las vértebras T1 y T12 a la línea central sacra.

 

En la radiografía frontal es también posible valorar la rotación vertebral observando laposición de la sombra radiológica de los pedículos en el cuerpo vertebral. Si no hay rotación vertebral, los 2 pedículos son simétricos. Sin embargo, si hay rotación, el pedículo de la concavidad de la curva se encontraría más próximo al borde lateral del cuerpo vertebral de su mismo lado, mientras que el pedículo de la convexidad de la curva, se localizaría más centrado en el cuerpo vertebral (como se muestra en la imagen de la derecha). Cuanto mayor sea la rotación vertebral, más asimétrica será la posición de los pedículos.

Por su parte, la radiografía lateral de la columna permite medir los cambios en los valores normales de cifosis y lordosis utilizando la técnica del ángulo de Cobb, explicada anteriormente. La escoliosis es una deformidad tridimensional que también produce la alteración del plano sagital de la columna. Una curva disminuida en el plano lateral (hipocifosis y/o hipolordosis) muestra donde puede localizarse la deformidad vertebral tridimensional, lo que permitirá la identificación de la curva estructural primaria.

Los resultados de la evaluación clínica y radiológica,  son los que permiten determinar el plan de tratamiento más adecuado.

Por Ana del Campo, Fisioterapeuta especializada en el tratamiento de la escoliosis.