aprendizaje motor

Aprendizaje motor en los niños

 

 

Cada vez más, los fisioterapeutas somos conscientes de que el entrenamiento efectivo de la función motora en los niños requiere del aprendizaje motor. El niño debe ser un aprendiz activo para resolver problemas en el momento de realizar una tarea específica.

Los niños con discapacidades, a diferencia de los adultos, no tienen una imagen motora de cómo se debe realizar la tarea, porque no han podido conseguirla previamente.  Por lo que la mayoría de veces no intentan recuperar la función, sino que intentan desarrollar una función. Por lo que, su aprendizaje debe ocurrir en un contexto del desarrollo, donde deben aprender por primera vez las habilidades apropiadas para la edad.

¿Qué sabemos del  aprendizaje motor en los niños?

Cuando una persona intenta aprender o reaprender una habilidad motora, al menos tres conjuntos diferentes de características influyen en ese proceso: la persona (en nuestro caso el niño), la tarea (es decir, la habilidad o actividad) y el contexto ambiental en el que el niño  realiza la tarea.

Como fisioterapeutas es importante saber que estas características interactúan de manera que no solo influyen en el aprendizaje y el rendimiento de las habilidades motoras, sino también en la efectividad de las estrategias de intervención terapéutica.

Por lo que no hay una "talla única" a la hora de diseñar las intervenciones. A la hora de planificar las intervenciones se debe tener en cuenta que cada persona presenta sus propias capacidades y limitaciones, y en la planificación de intervención para un niño también debe incorporar características específicas de las habilidades o actividades a desarrollar y los contextos ambientales en los que se llevarán a cabo esas habilidades.

Características de las habilidades motrices y su influencia en el aprendizaje

Debido a que la habilidad motora juega un papel importante en el proceso de aprendizaje y reaprendizaje, es importante comprender las características clave de las habilidades motrices que influyen en este proceso, pues ciertas características de las habilidades motoras influyen en los tipos y las cantidades de demandas de atención y control motor que precisa la persona.

De manera que encontramos que por un lado el contexto ambiental en que se realiza la habilidad motora influyen el aprendizaje.  

Si tomamos como ejemplo las condiciones asociadas al hecho de caminar de un lugar a otro, las características que se deben tener en cuenta son: la superficie sobre la que camina el niño y los objetos u otras personas que pueden haber en el camino.

Estas características del contexto ambiental influyen en el comportamiento del niño en el momento de caminar al exigirle que altere ciertos movimientos para caminar de un lugar a otro.

Sabemos cómo difieren los  movimientos al caminar cuando caminamos  sobre una acera de concreto, una playa de arena, un autobús en movimiento o una cinta de correr.

También difieren los movimientos al caminar cuando caminamos sobre una acera sin otras personas en la acera, o cuando caminamos sobre una que está llena de personas que caminan en varias direcciones y a diferentes velocidades.

 

Una segunda característica general de una habilidad motora hace referencia a  si las condiciones son iguales o diferentes cuando se producen las repeticiones sucesivas al ejecutar la habilidad.

Un ejemplo de ello es al dar una serie de pasos al subir una escalera. Cuando cada escalón presenta la misma altura, se requieren repeticiones en un contexto en el que las condiciones son las mismas para cada repetición.

En contraste, podemos encontrarnos que la habilidad puede producirse en un condiciones diferentes a medida que se producen repeticiones, como sucede cuando bebemos un vaso de agua. En esta situación cada vez que bebemos del mismo vaso (repetimos la misma habilidad) se elimina un poco de agua del vaso, lo que significa que la cantidad de agua en el vaso cambia en cada trago.

La diferencia entre ellas radica en que en cada en la habilidad de subir escalones requiere que la persona simplemente repita las características de movimiento para cada ensayo, mientras que en la habilidad de beber de un vaso requiere que la persona ajuste las características de movimiento específicas en cada repetición.

Una tercera característica es que si al realizar una habilidad se debe o no manipular un objeto. Una misma habilidad motora puede crear en el niño demandas de atención y control motriz claramente diferentes simplemente al agregar o quitar un objeto como parte del desempeño. Un ejemplo de ellos son las diferentes exigencias de control motor que implica caminar por una misma superficie mientras se transporta o no una mochila con libros.

De esta forma encontramos habilidades que puede ser habilidades simples, que se realizan en un entorno sin movimiento, sin cambios en las repeticiones y sin objetos para manipular, hasta habilidades complejas, en las que se puede incrementar su complejidad introduciendo variaciones en el contexto, en las repeticiones o al introducir objetos para manipular.  

Para los fisioterapeutas nos resulta de gran importancia poder identificar el nivel de complejidad de una habilidad, dado que nos puede ser de ayuda para evaluar las capacidades y limitaciones que tiene la persona al realizar un movimiento, así como para seleccionar de manera sistemática la progresión de las actividades a la hora de mejorar las capacidades funcionales de un niño.

 

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Por Alicia Manzanas García, fisioterapeuta postgraduada en pediatría y actividad física adaptada desde 1999, por la Universitat Autònoma de Barcelona y la Universitat de Barcelona, Máster en Psicología, Salud y Calidad de Vida, por la Universitat Oberta de Catalunya. Docente en la Universidad Internacional de Catalunya en el Grado, Postgrado y Máster de Fisioterapia en Pediatría desde 2004.

Directora de efisiopediatric.

Docente de los cursos dirigidos a las extremidades inferiores y marcha (+ info)

 

 

Fuente de la información

Campbell S, Palisano R y Orlin M. Physical Therapy for Children. 4th Edition. St. Louis: Ed. Saunders; 2011

 

Fuente de las imágenes

  1. http://isanidad.com/100596/que-los-ninos-beban-agua-en-el-almuerzo-podria-ser-una-estrategia-para-reducir-la-obesidad/
  2. https://blog.planreforma.com/instrucciones-para-subir-una-escalera-julio-cortazar/
  3. https://pixabay.com/es/photos/ni%C3%B1o-infantil-caminar-beb%C3%A9-feliz-345523/
  4. http://noticias.universia.cl/vida-universitaria/noticia/2008/09/10/303952/claves-bebe-comience-caminar.html
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